A pesar de haber dejado mi Facebook en un estado de semi
abandono, tanto para la lectura como espacio de expresión, no he perdido la
costumbre de leer a determinados contactos. Entre ese reducido grupo se
encuentra una periodista de investigación y escritora, una verdadera formadora
dentro de su profesión y la verdad siempre leo atento sus estados porque
invitan al análisis y la reflexión más allá de los puntos de coincidencias que
pueda tener respecto a su posicionamiento el cual casi siempre comparto. Hace
unos minutos dedicó unas palabras a su nuevo libro “LOS TUCUMANTES” que
acompañó con unas fotos que me hicieron erizar la piel, no porque me sorprendiera
lo que estaba viendo, sino porque estas malas semillas lamentablemente dieron
su fruto en un pasado no muy lejano y son una clara expresión del fascismo y el
fundamentalismo religioso unidos en un cóctel mortal, más aun, para los tiempos
que corren.
La palabra “TUCUMANTE” es utilizada por la escritora para
referenciar a la militancia que revindica el terrorismo de estado, y su máxima
expresión se traduce en un grupo denominado MOVIMIENTO NACIONALISTA LA BARBARIE
de neto corte antisemita, antimarxista, ultra católico, misógino y homofóbico
cuya página http://movimientonacionalistalabarbarie.blogspot.com/
sobra como botón para una muestra de lo que son y como piensan. Conozco a un barbado curita párroco de formación castrense que se sentiría cómodo dando misa y la comunión a estos impresentables. No es una casualidad lo que
sucedió en Tucumán con la niña violada de 11 años. No es una casualidad que las
autoridades políticas y de salud de aquella provincia hayan reaccionado de la
forma en que lo hicieron, desafiando inclusive la normativa nacional vigente. No
olvidemos que Tucumán es la tierra de Bussi quien fue señor de horca y
cuchillo, el Malevo Ferreyra ídolo popular y la Chancha Ale un proxeneta impune,
en síntesis una provincia montada sobre estos nefastos referentes donde
cualquier cosa puede suceder.
LOS TUCUMANTES tienen sus raíces y extienden sus ramas en
Tucumán, donde reivindican además de otros vicios fascistas la masacre del
Operativo Independencia, intervención militar desmedida de un gobierno democrático,
fruto de una vergonzosa aprobación de la mayoría de legisladores que en
aquellos años componían ambas cámaras del congreso nacional, muchos de ellos,
hipócritas, que en años posteriores luego de la feroz dictadura, se reciclaron
como verdaderos demócratas accediendo nuevamente a una banca u ocupando puestos
de privilegio en determinados gobiernos.
La foto que ilustra este post fue tomada el 23/3/19 durante
la marcha anti derechos, a la que concurrieron la senadora y candidata a
gobernadora Silvia Elías de Pérez, el legislador Ricardo Bussi y algunos
funcionarios del actual gobierno provincial.
Seguramente habrá jóvenes o personas mayores que defienden
las dos vidas pero que no desean volver
al pasado, tendrán ellos entonces la enorme responsabilidad de vigilar ese
espacio de expresión porque estas lacras, violentos y fundamentalistas son una
clara reminiscencia al oscuro pasado que vivió nuestro país. Aprendamos a
defender las ideas sin la necesidad de reclutar mercenarios que solo traen
consigo pocas ideas pero si demasiado horror y muerte.


Comentarios
Publicar un comentario