Muchas
veces nos llegan , por vía directa o indirecta , historias de personas
que son víctimas del DESTRATO , en algunos casos en una o más
oportunidades en nuestras vidas sufrimos esta forma de violencia que
quizás es mucho más dañina que la física y que tiene graves
consecuencias, dependiendo quizás del carácter o personalidad de la
persona que lo sufre.
Esta metodología perversa en el amplio sentido de la palabra tiene dos soluciones a mi modo de ver las cosas; resistir y redoblar la apuesta de lo que hacemos y en lo que creemos, o dar una vuelta de página e irse a buscar nuevos horizontes. Desde lo personal elegiría la primera opción teniendo en cuenta de que nadie es imprescindible pero si en muchos casos es necesario, más aún cuando ese DESTRATO apunta no solamente a anular el lugar que uno ocupa, sino que se pone en peligro lo que representamos para otros, más aun cuando desde esa representatividad se ponen en juego valores y derechos. Me tomo de un ejemplo, hace unos años en la localidad de Justo Gómez había un pediatra comprometido en la defensa del sistema de la salud que trabajaba en el hospital municipal pero que resultaba una molestia para el poder de turno debido a que este profesional denunciaba hechos de corrupción que nunca eran atendidos por propios o ajenos, a pesar que para ese pueblo era necesario y valioso contar con esa especialidad , la única respuesta que recibió ,aparte del silencio y la indiferencia fue el DESTRATO de sus pares y las autoridades gubernamentales , y como frutilla del postre, la jubilación compulsiva del doctor, sin importarle a quién tomó la decisión , las consecuencias de ese despido que a simple lectura ustedes podrán entender.
Ahora bien ¿pero qué es el DESTRATO, que definición podemos dar? ; Quizás haya varias formas de definir DESTRATO, por ejemplo, cuando una expectativa o demanda contestamos con el silencio, hay una respuesta implícita. Y esa respuesta se confunde con la indiferencia, y muchas veces es así: significa indiferencia. No contestarle a alguien no sólo resulta una actitud desconsiderada, sino que es como NEGAR LA EXISTENCIA de esa persona. Es muy fuerte eso de negar la existencia del prójimo, implica una forma de violencia que quien la ejerce posee un profundo sentido de la perversidad sin límites, y para usar una frase más adecuada al vocabulario callejero decimos que en el fondo es una persona muy pero muy jodida. Sin duda el DESTRATO es MALTRATO, es una opción no violenta a simple vista de tratar de sacarse “diplomáticamente” a una persona del medio.
También podemos decir que el DESTRATO se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas, ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones "visibles", mas sí profundas huellas internas de daño.
“Mi paciencia y convencimiento sobre la importancia de la labor que cumplo se renuevan cada día ante tanto destrato, no porque crea que soy importante e imprescindible sino porque creo firmemente en lo que hago” (Frase de autor Anónimo)
Esta metodología perversa en el amplio sentido de la palabra tiene dos soluciones a mi modo de ver las cosas; resistir y redoblar la apuesta de lo que hacemos y en lo que creemos, o dar una vuelta de página e irse a buscar nuevos horizontes. Desde lo personal elegiría la primera opción teniendo en cuenta de que nadie es imprescindible pero si en muchos casos es necesario, más aún cuando ese DESTRATO apunta no solamente a anular el lugar que uno ocupa, sino que se pone en peligro lo que representamos para otros, más aun cuando desde esa representatividad se ponen en juego valores y derechos. Me tomo de un ejemplo, hace unos años en la localidad de Justo Gómez había un pediatra comprometido en la defensa del sistema de la salud que trabajaba en el hospital municipal pero que resultaba una molestia para el poder de turno debido a que este profesional denunciaba hechos de corrupción que nunca eran atendidos por propios o ajenos, a pesar que para ese pueblo era necesario y valioso contar con esa especialidad , la única respuesta que recibió ,aparte del silencio y la indiferencia fue el DESTRATO de sus pares y las autoridades gubernamentales , y como frutilla del postre, la jubilación compulsiva del doctor, sin importarle a quién tomó la decisión , las consecuencias de ese despido que a simple lectura ustedes podrán entender.
Ahora bien ¿pero qué es el DESTRATO, que definición podemos dar? ; Quizás haya varias formas de definir DESTRATO, por ejemplo, cuando una expectativa o demanda contestamos con el silencio, hay una respuesta implícita. Y esa respuesta se confunde con la indiferencia, y muchas veces es así: significa indiferencia. No contestarle a alguien no sólo resulta una actitud desconsiderada, sino que es como NEGAR LA EXISTENCIA de esa persona. Es muy fuerte eso de negar la existencia del prójimo, implica una forma de violencia que quien la ejerce posee un profundo sentido de la perversidad sin límites, y para usar una frase más adecuada al vocabulario callejero decimos que en el fondo es una persona muy pero muy jodida. Sin duda el DESTRATO es MALTRATO, es una opción no violenta a simple vista de tratar de sacarse “diplomáticamente” a una persona del medio.
También podemos decir que el DESTRATO se refiere a la indiferencia emocional a la que se somete a una persona (o personas) no atendiendo sus necesidades, ni físicas, ni emocionales, siendo tratado como si fuese un objeto o como si no existiese. La persona que recibe el destrato, se siente invisible, no mirado, no registrado. Es un maltrato que no deja moretones "visibles", mas sí profundas huellas internas de daño.
“Mi paciencia y convencimiento sobre la importancia de la labor que cumplo se renuevan cada día ante tanto destrato, no porque crea que soy importante e imprescindible sino porque creo firmemente en lo que hago” (Frase de autor Anónimo)

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