UNAS LÍNEAS DEDICADAS A MI HIJA

Estas líneas van dedicada a mi hija que con total convicción, libertad y formación política abraza la idea de defender la postura de decidir sobre su propio cuerpo, y que por ello no sea víctima de una acción penal. Para ella mi respeto y para todas las mujeres de mi país que como M. se preparan día a día para enfrentar a una sociedad machista que las intenta mantener en el rol de sumisas y de desigualdad.
Estoy escribiendo esta reflexión horas antes del pronunciamiento de los senadores respecto al proyecto de ley por la despenalización del aborto. Se rumorea que el proyecto volverá a la Cámara de Diputados nuevamente, o sea que los senadores votaran en mayoría por el rechazo la proyecto de diputados. Ahora bien, estoy viendo a través de las redes sociales y reportajes televisivos que se respira un aire de triunfalismo de parte de los que están en contra del proyecto.
Quiero decir al respecto que no se puede hablar de triunfos ni derrotas, verlo desde esa perspectiva estaríamos realizando un análisis superficial, banal y hasta despectivo considerando lo que hay en juego en el día después. Pero antes no quiero dejar pasar por alto una cuestión fundamental y es el acto revolucionario por excelencia que llevaron adelante las mujeres argentinas y todes que acompañaron, principalmente les jóvenes que militaron una idea y mañana seguirán atando su pañuelo a la mochila.
Después del sufragio femenino, pasando por la primera ronda de las Madres y las Abuelas, y salvando algunas distancias, la mujer argentina no había producido un hecho masivo tan significativo como este, impregnado de un compromiso tal, que alienta a creer en un futuro hasta para aquellos incrédulos que aún dudan de las capacidades de una juventud, que a pesar de verse privada, una gran parte de ella, en cuestiones que hacen a su salud y bienestar económico para vivir dignamente, se las arreglan para levantar el puño bien alto exigiendo se respete su voluntad propia de elegir sobre su cuerpo, y elevar su voz ante posturas machistas , patriarcales y fundamentalistas. Este tema a elevado de sobre manera la dignidad y el orgullo de la mujer argentina, pero como dije al principio no fue una franja etaria la que participó de este empoderamiento , las hubo jóvenes y no tan jóvenes , y este indicador nos lleva a reflexionar ,cuando el interés superior es el eje y no la coyuntura, el pensamiento se homogeiniza y el camino se transita de la misma forma más allá de la distancia generacional.
Aquellos que piensan en triunfos, deberán tomarse el tiempo para pensar que mañana un tema relacionado a salud pública de nuestro país recibirá un revés donde el daño colateral se verá reflejado en la clandestinidad, y como tal, pasará por desapercibido para la opinión pública pero no para los familiares de alguna joven que abandonará este mundo víctima de un aborto ilegal, para ellos no habrá pañuelo celeste que contenga sus lágrimas y dolor.
La lucha por los derechos es ardua y no respeta los tiempos biológicos. Muchas vidas valiosas y útiles dejarán este mundo antes de ver coronado el esfuerzo colectivo por una causa, son a veces procesos lentos y duros que lleva tiempo lograr el objetivo final, no obstante espero que la política otorgue a todas estas jóvenes luchadoras el menos tiempo posible de espera para ver plasmada esa necesidad de cambio que proponen.
Por ultimo quiero dejarle un mensaje a todes y decirles que no bajen los brazos , que las luchas por los derechos tienen esa impronta, y si se trata de derechos sobre la mujer costarán el doble, porque aún faltan derribar muchas barreras para equipar ciertas cuestiones relacionadas a la mujer, porque históricamente ha sido así, y son para ellas, las mujeres de este tiempo quienes dieron un gran impulso para empezar ese proceso de equiparar este ambiente tan desigual.
Sigan, rebeldes, cuestionen, discutan, lideren, empujen, alcen la voz bien fuerte, griten hasta que las escuchen, hagan, construyan, vivan , impulsen, trabajen, estudien, militen, ocupen cargos, besen, pero por sobre todas las cosas AMEN porque la humanidad las necesita para seguir cambiando y mejorando el mundo en que vivimos.
No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente. (Virginia Woolf)




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